viernes, 2 de agosto de 2013

¿Qué elementos hacen de un grupo algo más y fuerte cohesionado?

El trabajo en equipo es algo que se antoja muy importante en nuestras vidas. No sólo en el ámbito profesional, sino también en lo social con nuestros grupos de amigos. Y es que si conseguimos formar parte de un grupo fuerte y cohesionado, los lazos de unión entre sus miembros serán mucho más fuertes.


¿Queréis saber qué factores hacen de un grupo algo mejor? Pues prestad mucha atención a las siguientes líneas.

LAS HABILIDADES SOCIALES SON MÁS IMPORTANTES QUE LA INTELIGENCIA


Todo el mundo puede pensar que el mejor grupo es aquel donde estén las personas más inteligentes ya que de ahí surgirán las mejores ideas. En parte sí que es importante, pero tampoco lo es todo. Y es que si juntamos un grupo gente de estas características pero por otro lado no escuchan a los demás, ni son comprensivas ni asertivas, seguro que al final surgen roces.

Y es que… ¿Quién escucharía a los demás? ¿Quién haría críticas constructivas? ¿Quién tendría madera de liderazgo? Hay siempre muchos frentes con los que lidiar.

En definitiva, las habilidades sociales y la forma de relacionarse con los demás son factores a tener muy en cuenta a la hora de crear grupos.


TANTO HOMBRES COMO MUJERES


Numerosos estudios han demostrado que las mujeres tienen mejores habilidades sociales que los hombres. Por esta razón, cuando se creen grupos, tampoco estaría de más que fuesen mixtos.

Con esto no se quiere decir que son mejores los grupos de mujeres. Lo que tiene sentido es la mezcla de ambos sexos, ya que unos suplirán las carencias de otros y viceversa.

LA CONFIANZA ES ESENCIAL


¿De qué sirve crear un grupo si no existe ninguna confianza entre ellos? Es más, si esta no existe, el grupo estará destinado al fracaso ya que al final, cada individuo actuará por su cuenta.

Los grupos más cohesionados y con confianza entre ellos, han demostrado tomar decisiones de manera más eficiente y también saben relacionarse mejor entre otros grupos.


EL HUMOR AYUDARÁ A RELAJAR TENSIONES


Este es un factor realmente importante para que un grupo esté realmente cohesionado. Si los integrantes del mismo bromean entre ellos o se ríen de cualquier cosa, seguro que al final encontrarán lazos en común que incluso puedan compartir fuera del grupo de trabajo. De esta forma, cuando se vuelvan a encontrar, la “máquina” de las relaciones sociales estará funcionando a la perfección

Además, el humor también ayudará a rebajar las tensiones que surjan en cualquier momento de conflicto, consiguiendo así volver a un estado más pacífico entre sus integrantes.

DEFINE METAS Y OBJETIVOS DE CADA UNO


Es importante que un grupo tenga siempre un objetivo. En uno de amigos suele ser bastante claro ya que es el de “pasarlo bien”. Sin embargo, en uno de trabajo no suele estar muy claro.

Por ello, es también importante definir claramente lo que estamos buscando para que el grupo no se “pierda” en otras metas inútiles que les hagan perder el tiempo. Y sobre todo QUÉ papel va a tener cada integrante en la consecución del mismo. Así conseguiremos que cada uno se sienta especial y útil para el grupo.

LIDERAZGO Y COMUNICACIÓN


Por último también es importante que haya una especie de líder que lleve a buen puerto al grupo. Ojo, con el concepto de líder no queremos decir a alguien autoritario que diga en todo momento qué hacer.

Es justamente lo contrario. Tiene que ser un líder democrático, que escuche a los demás, los arengue en momentos de bajón y que aporte también buenas ideas. Todo ello bajo una constante comunicación entre todos los integrantes que permita focalizar los problemas y solucionarlos, o también para solucionar disputas de manera pacífica.

Imagen por cortesía de icebirdy

La habilidad de sentir asombro, el secreto de percibir las maravillas que te rodean

“A los ojos de un niño, no hay siete maravillas en el mundo. Hay siete millones.”  -  Walt Streightiff

LA PÉRDIDA DEL ASOMBRO

Como el mundo es un lugar completamente nuevo para los niños, ellos tienen la capacidad innata de asombrarse. Entonces, ¿qué pasa durante el proceso de convertirse en adulto que hace que perdamos esa habilidad de maravillarnos? Pues muchos asocian el asombrarse con la inmadurez y por eso después de adultos piensan que son demasiado viejos, sensatos o inteligentes como para sentir asombro. 

Sin embargo, no podrían estar más lejos de la verdad. El asombro es la capacidad de percibir lo hermoso, lo excepcional, y lo impresionante en todo lo que nos rodea. Contribuye a nuestra felicidad, creatividad y motivación.

En una ocasión un profesor dijo que la belleza es algo que uno aprecia o admira sin ningún tipo de interés en una ganancia personal. Si nos llevamos de esta definición, podemos ver por qué es tan difícil percibir la belleza. La cultura de hoy lamentablemente está centrada en “¿qué saco yo de esto?”  Y “¿cómo me beneficia?” Además, en esta sociedad de ‘actualizaciones’ la publicidad ha hecho que nos centremos en lo que no tenemos. Queremos todo lo nuevo y lo queremos ahora.

Entonces, ¿Cómo puedes renovar tu habilidad de sentir asombro?

LOGROS HUMANOS

El arte, el teatro, la música nos ayuda a recordar que el ser humano es capaz de crear obras increíbles. Igualmente puedes asombrarte con los logros de los demás si te detienes a pensar en todo lo que estaba implicado en realizarlo. Cada obra conlleva tiempo, energía, perseverancia, destreza y creatividad.

Una manera muy sencilla y súper efectiva para aumentar tu aprecio por tales maravillas es dejar a un lado los temores y experimentar por uno mismo. Tomar un curso de pintura, tratar de aprender a tocar un instrumento musical o participar en una obra dramática te hará ver que hacerse experto no es tan fácil.

LA NATURALEZA

Puedes recobrar esta inestimable habilidad deteniéndote a contemplar y aprender sobre  la naturaleza. La palabra clave aquí es detenerse. Todo parece ordinario a primera vista, sin embargo cuando tomas unos minutos para realmente abrir los ojos y observar y luego meditar, las cosas empiezan a cobrar más valor.

Usa tus cinco sentidos. Si ves a un escarabajo cruzando por la acera, agáchate para poder verlo mejor, tómalo en tus manos para sentir cómo se enganchan a tu piel cada uno de los pequeños anzuelos que tiene en la punta de cada pata, escucha sus chasquidos, respira profundo para percibir su olor. No tienes que ir tan lejos como pasarle la lengua…, pero de seguro que encontrarás de qué asombrarte si haces una pequeña búsqueda en internet sobre insectos comestibles.

Sacar tiempo para aprender cosas nuevas acerca de elementos cotidianos puede resucitar tu habilidad de sentir asombro. Tomemos por ejemplo un sencillo banano. ¿Sabías que esta fruta tan común contiene un componente químico que hace a las personas felices o que su cáscara alivia la picazón y la inflamación de la picadura de mosquito? Ahora cada vez que veas uno, será como con nuevos ojos; ojos llenos de asombro.

Recuperar la capacidad de asombrarnos ante lo pequeño, lo simple y lo natural puede devolvernos esa magia que descubríamos a cada momento en nuestra niñez. No te prives de las emociones que resultan de saborear la vida en plenitud, como el asombro, la admiración, el respeto y el aprecio. Abre tus ojos; mira las siete millones de maravillas a tu alrededor…

Imagen cortesía de Nastassia Davis

martes, 30 de julio de 2013

Cómo interpretar el dibujo de la familia en un niño

Uno de los dibujos que más interés suscita en el hogar es el dibujo de la familia. Con el dibujo de la familia el niño expresa su situación en el núcleo familiar, sus apegos y sus celos.


No es que con un simple dibujo podamos hacer un diagnóstico ¡cuidado con los adivinos!, pero sí que nos puede dar pistas sobre la situación del niño en un momento determinado de su vida. Pistas que luego deberán ser corroboradas con lo que ocurre en la realidad a través de otras herramientas.

 

ASPECTOS A TENER EN CUENTA EN UN DIBUJO INFANTIL


Al igual que el niño evoluciona en todos los aspectos, el dibujo también va presentando una evolución a medida que el niño madura motriz y emocionalmente.

- Hasta los tres años podríamos hablar de una etapa de garabateo, de la que escasa información podremos extraer.

- Entre los tres y los seis años, el niño comienza a manejar el lápiz, su trazado es más estable y consigue representar su realidad. Sin embargo, aún es normal que realice figuras humanas incompletas y estáticas.

- Entre los seis y los diez años, el niño es perfectamente diestro en el manejo del lápiz y los "errores" pueden ser interpretados realmente desde un sentido emocional.

- A partir de los diez años la madurez en el niño le permitirá realizar dibujos de gran calado, con gran realismo sobre sus emociones. Sin embargo, surge en esta etapa la verguenza a la hora de presentar a los demás algo creativo.

 

ELEMENTOS PARA INTERPRETAR EL DIBUJO DE LA FAMILIA


Fue el psicoterapeuta  Luis Corman quien inició el estudio del dibujo de la familia. Otros lo han seguido, perfeccionando sus teorías.

En general, se estudian dos aspectos en el dibujo de la familia:

1. El plano gráfico.

No se trata de valorar la estética del dibujo, sino cuestiones relacionadas con el tamaño de los personajes, la forma del trazo, la presión y la situación en el plano del dibujo en su conjunto.

Se considera que el niño vive una situación equilibrada cuando el dibujo se realiza con un tamaño normalizado o grande, con un trazo continuo no cortado o continuamente borrado y vuelto a pintar, con una presión adecuada y situado en el centro de la hoja.

Normalmente el personaje que es dibujado más grande y con más detalles es el que considera más importante.

2. El plano del contenido.

Es importante que al pedirle que haga el dibujo, se le diga al niño que pinte "una familia" no "su familia", así se sentirá poco presionado y reflejará en el dibujo cómo se siente.

Es muy habitual, en niños que presentan celos de sus hermanos, que se dibuje sólo con sus padres. Cuando se le pregunta dónde está el hermano, es normal que responda que de paseo o dormido.

Suele ser también frecuente que el niño se sitúe entre ambos progenitores, representando esto para él la máxima seguridad. Aunque tampoco es raro que se sitúe cerca de uno de ellos, debiéndose averiguar si es con quién más tiempo pasa o con quién más tiempo desearía pasar.

Como detalles podemos destacar la ausencia del dibujo de las manos en alguno de los personajes cuando el niño ya sabe dibujar bien. Eso puede indicar falta de afectividad.

Así podríamos seguir con mil detalles más, detalles que nos muestran cómo el dibujo es un instrumento de comunicación más entre el niño y el mundo adulto.

Imagen cortesía de Roberto Cacho

Las emociones son como un péndulo

Las emociones son como un péndulo, cuanta más fuerza tenga hacia un lado, más fuerza tomará el impulso hacia el lado contrario.


Cuanto más extremista sean nuestros pensamientos y actitud, luego más fuerte será el impulso que dará en algún momento hacia el lado contrario.

Tanto en cosas positivas, como en cosas negativas. Por ejemplo, imaginemos que te pasa algo muy bueno. De repente un golpe de suerte entra en tu vida, te sale un trabajo que nunca habías imaginado, tu nivel económico sube como la espuma y puedes permitirte una vida mucho más satisfactoria.

Cualquiera se alegraría, lo celebraría, pero si se pasa al extremo de euforia, puede ser perjudicial. Aún siendo un suceso positivo, si no se mantienen los pies en la tierra, luego la caída en caso de que las cosas vayan mal, será más fuerte.

Un pensamiento equilibrado ante ese suceso podría ser: “soy afortunado por este golpe de suerte que me ha dado la vida, estoy contento y voy a disfrutar todo lo que pueda, pero siendo consciente que las cosas igual que vienen se pueden ir”.

El equilibrio es salud, ni todo es tan perfecto, ni todo es tan malo, siempre hay una cara y una cruz.

La caída al perder algo importante para ti, será equivalente a la euforia, ilusiones y entrega que le hayas puesto, si existen extremos, luego al perderlo, la tristeza también será extrema. 

Si te entregas demasiado a un amor, luego también sufrirás demasiado si termina. Entregarse demasiado, significa convertir a la persona amada en el centro de la vida, en lo más importante y dar lo máximo de uno mismo, pues luego al perderlo, la caída será tan fuerte, como para poder caer en una depresión.

¿Por qué se puede caer tanto? Porque cuando se tuvo lo que se quería, no se pudo medida y se cayó en el extremo de entregarse por completo. 

Las emociones son como un péndulo, cuando coge mucha fuerza hacia un lado, coge tal inclinación, que luego toma fuerte impulso hacia el lado opuesto.

Si anhelas algo fuertemente, hasta el punto de convertirte en un soñador empedernido, luego si no lo consigues, la frustración será inmensa. Siempre hay que mantener el equilibro, tanto en lo bueno, como en lo malo.

Ahora imaginemos el caso contrario. Nos pasa algo malo y exageramos las cosas en negativo. Si te excedes pensando que todo es horrible, que no hay solución ni esperanza ninguna, luego, si te pasa algo positivo puede sercontraproducente, porque te creará un gran fuerte impacto y estrés por la alegría desmedida.

Casi siempre, en cualquier situación negativa, hay alguna salida. La vida da muchas vueltas y nunca se sabe lo que puede pasar.

En la mente hay que poner una balanza equilibrada, en la que no se vuelque hacia el lado negativo, pero tampoco que se vaya por completo al lado positivo, mantén el equilibrio y tus emociones también serán equilibradas.

Cuando tus emociones no estén bien, acuérdate de que en tu cabeza hay una balanza.

Si te sientes mal es porque tu balanza está demasiado inclinada hacia los pensamientos negativos y extremistas. Si te sientes estresado y demasiado eufórico sin saber canalizar las cosas buenas, es porque tu balanza se está inclinando en exceso hacia el lado positivo y está bien ser optimista pero de una manera racional y no desmedida.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA QUE LAS EMOCIONES NO NOS DOMINEN?


No te identifiques con tus emociones: Ésta es una parte muy importante para no ser dominados por las emociones.

Una persona, a lo largo de su vida, experimentará de todo tipo de emociones, (miedo, alegría, tristeza, frustración, desánimo, infelicidad, rechazo, dolor, sufrimiento, arrepentimiento, vergüenza, euforia, felicidad, etc…)

Estas emociones son sólo eso, emociones que pueden ir cambiando con el paso de los días y la vivencia de diferentes acontecimientos. Pero tú no eres tus emocionesEllas no te dominarán si tú te mantienes en tu punto de observador racional.

Para que las emociones sean sanas y no caigan en extremos, debemos elevarnos a otro nivel superior, siendo observadores de las emociones pero sin entregarse a ellasAsí las sentirás, pero no te dominarán.

Desde tu postura de observador, aceptas todo lo que sientes, pero sabes que tú no eres tus emociones y que puedes dominarlas cambiando tus pensamientos y equilibrándolos.

Las emociones son como un péndulo. De grandes alegrías han dado infartos y de grandes penas, se ha ido debilitando el cuerpo hasta su enfermedad. 

Por ello, es importante aprender a mantenerse en un estado de observación de las emociones. Cuando eres quien analiza y observa, te pones en una posición menos vulnerable y las cosas afectan menos porque aceptas que la manera en la que te sientes es temporal, y no te juzgas por cómo te sientes, sino que, aceptas tusemociones, dejas que salgan y se expresen.

Como en un péndulo, si las emociones son la parte que se mueve de un lado hacia otro, tú debes situarte en el punto fijo del péndulo, que es la parte de arriba de todo, un lugar donde no estás metido en el mundo cambiante de las emociones, sino que ves cómo cambian pero tú estás en otro nivel superior desde donde podrás dominar mejor tus sentimientos y actuar de una manera racional.

Imágenes cortesía de José Esteban Mucientes Manso y Chableproductions

LOS COLORES INFLUYEN EN EL ESTADO DE ÁNIMO

Numerosos estudios revelan que los colores influyen en el estado de ánimo, sin embargo, no se ha podido demostrar científicamente que los colores sean un elemento clave que ayuden a la curación, por ello, terapias como la cromoterapia, es considerada como una terapia alternativa natural, ya que no cumple los requisitos para ser considerada una medicina fiable.


Lo que está claro, es que aunque los colores no sean el factor determinante para curar alguna dolencia, sí pueden cambiar nuestras emociones. Los colores influyen en el estado de ánimo, aunque sea en un pequeño tanto por ciento.

EL ROJO, NARANJA Y AMARILLO


Son colores excitantes, que activan y dan energía. Incitan a la actividad y dan ánimo. Indicados para las personas que se sienten decaídas, con tendencia al desánimo. Si queremos dar una sensación de optimismo, estaría bien llevarlos en invierno, ya que ópticamente dan calor y vivacidad.

A la hora de decorar las paredes de una habitación, estos colores que “encienden” y dan energía, podrían ponerse en lugares donde queramos ejercer actividad y nunca en sitios donde queramos aportar calma y relax.

EL VERDE, AZUL Y VIOLETA


Son colores sedantes que aportan tranquilidad. Incitan a la relajación. Tienen un efecto de sedación y paz para la mente. Son ideales para llevar en entrevistas de trabajo, ya que transmiten calma, sinceridad y responsabilidad.

El verde de la naturaleza, el azul profundo del cielo, el violeta elegante de las flores, todos ellos llevan el mensaje de curación emocional. Ideales para poner en las paredes de sitios donde queramos abandonarnos al relax.

EL BLANCO Y BEIGE


Son colores neutros y fríos. El símbolo claro de la pureza y simplicidad. Ideales para poner en sitios donde queramos una máxima concentración. No producen cambios emocionales y por ello el sitio ideal para pintar las paredes de blanco seria una habitación de estudio. Perfecto para llevar en verano por su efecto refrescante.

EL ROSA Y FUCSIA

El color rosa claro transmite bondad, inocencia y buenas intenciones, aunque también inconscientemente puede interpretarse como inmadurez. Ideal para llevar si necesitas que alguien confíe en ti para algo. En cuanto a las decoraciones, se suelen utilizar para la infancia, aunque todavía a muchas personas maduras les encanta y no por ello tiene que ser negativo, ya que este color simboliza elaltruismo, buen corazón y sensibilidad.

El color fucsia, que sería un rosa más fuerte y potente, se podría comparar a los colores que activan y dan energía, como el rojo, naranja y amarillo, de los que hablé en el inicio.

EL NEGRO Y GRIS


El color negro transmite tristeza y pesimismo, pero en la vestimenta aportaelegancia y seriedad. No sería recomendable llevar en verano ya que ópticamente nos da la sensación de calor y poca frescura.

El color gris también aporta tristeza, pesimismo y malas vibraciones. En la vestimenta tiene un significado de independencia, desconfianza, aburrimiento, desánimo, aunque también transmite respeto, profesionalidad y seriedad.

¿POR QUÉ ELEGIMOS UN COLOR U OTRO AL VESTIR?


Cuando nos vestimos, inconscientemente solemos hacerlo en función de las emociones que tengamos en ese momento. Si eres consciente de lo que aporta cada color, puedes dar un giro a tu estado de ánimo. Normalmente cuando alguien se levanta negativo, siente decaimiento y desánimo, tenderá a escoger colores apagados y pesimistas, en cambio, cuando nos levantamos contentos y de buen humor, sí escogemos colores alegres.

Si vas en contra de lo que harías de forma natural, puedes cambiar tu estado de ánimo. Para ello analiza qué emociones tienes y ponte acorde a cómo te gustaría estar, por ejemplo, te levantas un día y te analizas: “hoy me siento sin vitalidad, pero justamente por eso voy a darle color a mi vestimenta” y de repente te pones una camiseta roja y sonríes.

De esa manera tú mismo te incitas a la acción y a subir la moral. Aunque los colores no hagan milagros, ten por seguro que habrás contribuido a mejorar tus emociones usando el color que necesites en cada momento.
Si te levantas estresado y necesitas relajación, puedes optar por colores relajantes como el azul, verde o violeta.

También teniendo en cuenta dónde tienes que ir y qué impresión necesitas causar, ya que no es lo mismo salir en un ambiente amistoso, que ir a una reunión importante.Está demostrado que los colores influyen en el estado de ánimo y aunque no sea en un alto grado, cada grano de arena que juntes a tu favor mejorará tus emociones.

Fotografías cortesía de Carlos Lorenzo y Rinoninha

Educar en emociones

“Nos enseñaron desde niños cómo se forma un cuerpo, sus órganos, sus huesos, sus funciones, sus sitios, pero nunca supimos de qué estaba hecha el alma” Mario Benedetti.


Quizás no seamos conscientes de todo aquello que nuestras emociones iluminan y ensombrecen a lo largo de nuestra vida. Nadie nos dijo como manejarlas, como cambiarlas o aprenderlas, parece como si nos olvidáramos de ellas por el simple hecho de que no se vean. Pero, ¿acaso no son fundamentales en nuestro día a día?

¿POR QUÉ SON TAN IMPORTANTES LAS EMOCIONES?

Las emociones determinan nuestra relación con el mundo. Nuestra salud mental y bienestar personal se influyen mutuamente, dependiendo en gran medida de cómo nos relacionamos con el mundo, así de las emociones que se generan. Al nacer no tenemos desarrollados el pensamiento, ni el lenguaje, ni siquiera podemos planificar lo que hacemos, sin embargo, nuestras emociones nos permiten comunicarnos e identificar aquello que es bueno y malo para nosotros.

A través del llanto, la sonrisa o conductas rudimentarias nos vamos relacionando con el mundo y el resto de seres humanos. Así podemos afirmar, que nuestras emociones configuran nuestro paisaje físico, mental, anímico y social.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EDUCAR EN EMOCIONES?

Las emociones nos aportan información sobre nuestra relación con el entorno. Experimentamos alegría o satisfacción cuando las cosas nos van bien, y tristeza o desesperanza, cuando sucede todo lo contrario, como que experimentemos pérdidas o amenazas.

Cada vez que experimentamos una emoción, podemos crear pensamientosacordes a esta, interviniendo además nuestro sistema nervioso como el preparador del organismo para la mejor respuesta. Las emociones son como un sistema de alarma que se activan cuando detectamos algún cambio en la situación que nos rodea; son recursos adaptativos que los seres humanos presentamos, y que dan prioridad a la información más relevante para cada uno, activando así diferentes procesos que nos permitirán dar una respuesta

En la infancia, experimentar emociones positivas con frecuencia, favorece el posible desarrollo de una personalidad optimista, confiada y extrovertida, sucediendo lo contrario con la vivencia de emociones negativas. Así una adecuada educación emocional, permitirá adquirir destrezas para el manejo de los estados emocionales, reducir las emociones negativas y aumentar en buena medida, las emociones positivas.

En este sentido, podemos mencionar por ejemplo, el saber resolver de manera asertiva los conflictos, encajar una frustración a corto plazo a cambio de una recompensa a largo plazo y manejar nuestros estados de ánimos para motivarnos.

BENEFICIOS DE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL

Una buena educación emocional conlleva todo un proceso de aprendizaje en el que se va construyendo la visión del mundo, de nosotros mismos y cómo nos manejamos. Además cada experiencia que vivimos tiene un tono emocional, agradable o desagradable. Con un desarrollo adecuado de las emociones podremos: -Recuperarnos antes en el tiempo de la experimentación de emociones negativas.

Adoptar una actitud positiva ante la vida. -Ser más optimistas, pero no en exceso. -Saber expresar nuestros sentimientos. -Tener una autoestima realista. -Presentar capacidad de cooperación y una buena resolución de conflictos.

La depresión infantil consejos para ayudar a superarla

Cuando hablamos de depresión infantil hablamos de un trastorno que tiene los mismos criterios diagnóstico que en la edad adulta, aunque presenta sus rasgos específicos. No se trata por tanto de momentos en que nuestro hijo, por una u otra razón, está más triste o alterado, sino que se trata de un problema que adquiere una prolongación en el tiempo mayor de lo que sería habitual.


Podemos reconocer la depresión infantil atendiendo a estos criterios (del Barrio, 2000):

1. Alteraciones en la forma de ser y comportarse, estando presente la tristeza y la falta de disfrute de la vida: así, niños antes alegres, aparecen tristes, niños muy activos se muestran pasivos...

2. Cambio en funciones vitales: se pasa a dormir o en exceso o muy poco, y de forma irregular, se come o mucho más o mucho menos que habitualmente, aparecen muchas quejas de dolores corporales, está más cansado, cambia de peso en poco tiempo.

3. Cambio en las funciones mentales: se vuelve más olvidadizo, está muy desconcentrado, baja su rendimiento escolar.

Estos criterios se dan en su totalidad o en gran parte, manteniéndose durante un periodo de tiempo largo (más de seis meses).

Cuesta mucho a los padres detectar la depresión en sus hijos, es por ello que la información sobre ella es fundamental. No podemos olvidar que uno de los factores de riesgo de la depresión es el suicidio, y aunque felizmente tiene una prevalencia escasa en la depresión infantil, es un tema que hay que tener presente.

QUÉ HACER ANTE LA DEPRESIÓN INFANTIL



Desde el momento en que unos padres tengan la sospecha de que su hijo pueda estar teniendo este trastorno, lo primero es acudir a un especialista ya que es fundamental la realización de un diagnóstico exacto y el tratamiento precoz.

Bajo la supervisión del especialista, los padres podrán intervenir para potenciar el tratamiento y poner las bases para que el niño supere y destierre la depresión.

Las premisas de la intervención familiar están centradas en la canalización de todo lo positivo que hay en el niño, de manera que éste se vea reforzado y valorado. En esa línea, podrían trabajarse estos aspectos:

a) Armonía familiar: las buenas relaciones en la familia deben ser lo habitual, los desacuerdos deben tratarse adecuadamente, y nunca delante de los niños. Si queremos en el niño equilibrio emocional, la familia debe tener equilibrio emocional.

b) Control de emociones: ser capaz de enfrentar correctamente las situaciones que le causan malestar. Los padres pueden ayudarlo no dándole nada que pida llorando o gritando, acostumbrándolo a pedir perdón, contar hasta diez y otras herramientas relacionadas con las habilidades sociales.

c) Fomentar la autoestima: en muchos casos la depresión infantil viene dada por el descontento que el niño siente hacia sí mismo. Es fundamental trabajar su autoestima para que adquiera una imagen de sí mismo adecuada, animarlo a realizar alguna actividad en la que sea especialmente diestro, fomentar el elogio, evitar las críticas irónicas y las comparaciones.

d) Incremento de las habilidades sociales: Potenciar el contacto con otros niños es fundamental. Celebrar el cumpleaños, animarlo a asistir a fiestas, potenciar que realice algún ejercicio físico en equipo.

e) Enseñar a aguantar: saber resistir la frustración es esencial en un niño, tanto como en un adulto. Hay que ir graduando la consecución de los premios, de forma que no todo sea instantáneo; enseñarlo a esperar y ralentizar el momento de disfrutar de las cosas.

En suma, como adultos debemos ser conscientes de que la depresión infantil es una realidad y sentar las bases para prevenirla o, en el peor de los casos, paliarla.

Imagen cortesía de Carolina Madruga